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sábado, 23 de febrero de 2013
Memoria de fumador.
Durante los años victorianos de Inglaterra, los médicos (que seguramente llevaban monóculo) recomendaban que, si uno quería concentrarse más, avivar los sentidos (“¡Ser un auténtico caballero inglés!”, seguramente también decían), uno debía fumar todos los días. No estaban tan mal: ya se producen medicamentos para el Alzhaimer basados en nicotina porque resulta que sí sirve para la memoria. Por eso Sherlok Holmes y Charles Dickens, en el futuro, en vez de decir “tienes memoria de elefante”, quizá digan: “tienes memoria de fumador victoriano”.
Fuente: http://secciondefumar.tumblr.com
martes, 19 de febrero de 2013
Científicos sudafricanos desarrollan un antídoto contra la rabia a base de tabaco.
El tabaco también sirve para salvar vidas. Científicos sudafricanos del Consejo para la Investigación Científica e Industrial, CSIR, por sus siglas en inglés, han desarrollado el primer antídoto contra la rabia a partir de la solanácea americana.
El fármaco, bautizado como RabiVir y listo para su experimentación en humanos, se obtuvo a través de la modificación genética de la Nicotiana benthamiana, hermana del tabaco comercial, a la que se introdujeron anticuerpos efectivos contra la enfermedad.
El nuevo medicamento ha sido desarrollado en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), Kentucky Bioprocessing y la biofarmacéutica MAPP, y supone un importante avance en la lucha contra la enfermedad por su bajo coste, unos 23 dólares, y su mayor eficacia contra el virus.
«Se trata de un cocktail líquido que combate el virus de manera más efectiva al atacar dos regiones diferentes de éste, y reduce el riesgo de resistencia del patógeno al tratamiento», explicó el doctor Ereck Chakauya, director del grupo de Biociencia del CSIR, en un comunicado difundido por la organización.
La rabia, apenas presente en los países desarrallodos, acaba aún con la vida de 55.000 personas al año en todo el mundo, la mayoría niños menores de 15 años. Según datos de la OMS, el 95% de las muertes humanas por rabia se producen en Asia y África, con la India como principal núcleo de los decesos. Solo en Sudáfrica, medio centenar de personas perdieron la vida en los últimos meses de 2012 por un brote detectado en el noreste del país.
2.000 mordiscos al día.
«La enfermedad es especialmente grave en los países en desarrollo debido a la sobrepoblación de animales callejeros. Solo en Sudáfrica hay cerca de 9 millones de perros abandonados y se registran 2.000 mordiscos al día», añadió Chakauya.La rabia es una enfermedad causada por un virus transmitido por la saliva de los animales, principalmente perros y gatos, y resulta mortal si no se trata a tiempo. Una vez que comienzan los síntomas, aproximadamente después de 90 días tras el mordisco, las posibilidades de supervivencia son prácticamente nulas.
Los primeros signos de la infección son similares a un catarro, como cansancio, dolor de cabeza y fiebre, que ataca después a la espina dorsal y el cerebro con consecuencias fatales.
Fuente: http://www.abc.es/
martes, 12 de febrero de 2013
Fumar Habanos.
Seleccionar el habano a fumar parte del reconocimiento físico a la vista, al tacto y al olfato.
Su color debe ser equilibrado en toda su longitud. En el vitolario de Habanos S.A. se reconocen ocho colores y sesenta y cuatro matices, los cuales cubren desde el color verde o candela hasta el color carmelita oscuro o maduro.
Palparlo entre nuestro índice y pulgar desde la boquilla hasta su final aporta información sobre su construcción interna. No deben existir lugares blandos, ni zonas duras, pues eso de debe a un mal acomodo de las hojas que lo conforman cuando fue torcido.
Olerlo antes del corte y el encendido, permitirá definir si será un habano potente e intenso como un Partagás, o floral y aromático como un Hoyo de Monterrey. Es evidente que por la anilla que le ciñe y la fecha en el fondo exterior de la caja esto quedaría muy claro, pero no siempre se fuma de una caja en específico y con anillas; sobre todo si esto se hace en un círculo de amigos que los hayan comprado sin anillar. Suele suceder con las compras realizadas en estancos y casas de habano donde radican torcedores para la elaboración de los cigarros de la casa.
Cortar un habano recaba de aceros bien asentados, hace tiempo que no se recomienda cortarlo con un mordisco o perforarlo con la uña del dedo meñique. El corte debe ser limpio. Para los cigarros parejos el corte se realizará a no más de tres milímetros de su cabeza y para los cigarros figurados a no más de cinco milímetros de ésta. Hay fumadores que prefieren cortarlo en diagonal – sobre todo en cigarros figurados-; otros por su parte lo hacen en un lateral separado de su cabeza, de esta forma lo mantienen en la boca por mucho tiempo sin riesgo de que la saliva humedezca la tripa y el habano deje de tirar. Este corte era habitual entre viejos torcedores de cigarros.
Humedecer ligeramente con los labios la cabeza del cigarro no es una mala práctica antes de cortar, sobre todo si son cigarros algo secos que pueden fractura su capa bajo la presión del acero.
Nada parecido con sumergir la cabeza del cigarro luego del corte en licores o espirituosos. Esto por una parte entorpecerá la salida de los humos de la combustión y la entrada de aire fresco desde nuestra boca hacia el cigarro y por la otra, transferirá a nuestro paladar sabores herbáceos y astringentes provenientes de compuestos orgánicos que conforman las hojas y que son solubles en extractos hidroalcohólicos; muchos de ellos nada agradables.
Dedique tiempo a encender el habano, ya sea con mechero de butano, soplete de varias bocas, cerillas de cedro o cedrillos proveniente de las entrecamadas de las cajas. No es un acto violento y debe ser seguido continuamente por nuestra vista para evitar chamuscar la capa.
Ayude el encendido con el aire circundante gracias a movimientos rápidos circulares de la mano que sostiene el cigarro sobre la muñeca. Encender el habano sostenido en la boca induce al riesgo de que el encendido no sea parejo y por ende que el cigarro queme mal.
No pegue la llama al habano, manténgala cercana a éste y rótelo sobre su eje de forma tal que el fuego ataque lentamente desde el centro del cigarro hasta su periferia. Un buen encendido puede tardar más de un minuto. Sople la superficie para verificar si el encendido fue correcto y sólo después de ello disfrute de su primera bocanada.
El habano se regocija con que le mantengan sostenido en la mano; entre el índice y el pulgar, descansando ligeramente sobre el dedo del medio. Puede sostenerse también entre el índice y el pulgar sin más apoyo, aunque no sea tan elegante.
Fumar un habano recaba de tiempo, es acicate para el reposo del alma, no necesita de movimientos bruscos.
Muchos fumadores suelen sostenerlo apuntando hacia ellos el cono de combustión y rotándolo lentamente sobre su eje. Esta operación les permite verificar que su cigarro queme parejo de forma natural o que puedan ayudarlo, humedeciendo ligeramente la capa fresca de la zona más adelantada del frente de combustión con la punta del dedo índice y así obtener un frente de combustión parejo en todo el diámetro.
De no rotarlo sobre su eje, la salida de los gases de combustión resecará al cigarro en la zona superior acelerando su combustión, lo que ocasiona una desigualdad con la zona inferior. Esto sucede también cuando lo olvidamos sobre un soporte externo o un cenicero.
La ceniza es parte del habano, informa sobre la calidad de su confección, la calidad del almacenamiento y la edad habano. No es una ofensa que la misma caiga sobre la mesa o el tapete debido a un movimiento no calculado en la manipulación del cigarro. Retírela con cuidado
La ceniza está compuesta por oxihidróxidos metálicos cerámicos y muy porosos que ayudan al calentamiento del aire que participa en la pirolisis. Esta es caliente por lo que al enfriarse tomará agua del ambiente y aumentará su peso, por ello se desprende del cigarro. Si no está aún seguro de poderla manejar, cuando la ceniza se acerque a los dos centímetros de longitud tome la precaución de golpear con ligereza sobre el habano para depositarla en el cenicero, nunca presione al cigarro sobre el fondo del cenicero.
Se puede reencender el habano cuando se apague, solo elimine suavemente la ceniza. Dedique nuevamente tiempo para esta operación y sople para aumentar la temperatura del encendido.
Al terminar de fumar colóquelo sobre el cenicero y deje que descanse con dignidad, ya el cigarro le transfirió todos sus secretos.Pero cada cigarro en dependencia de su edad debe ser fumado diferente, esto es de importancia para el fumador.
Fuente: http://www.laguarida.com
lunes, 21 de enero de 2013
Tabaco hecho en Houston con sabor cubano.
Un grupo de hispanos en el sur de Texas comercializa la producción de tabacos cubanos hechos a mano cuyo consumo se ha popularizado gracias a un proceso de fabricación ancestral que se mantiene en EE.UU.
Manny López, originario de La Habana (Cuba), inauguró hace más de seis años en Little League (al sur de Houston, Texas) una pequeña fábrica llamada “El Cubano Cigars” donde confecciona y vende cigarros de diversos tipos de hojas importadas provenientes de varios países de Latinoamérica. “Aunque no se importa el tabaco de Cuba porque está prohibido por el embargo que existe de EE.UU a la Isla, la semilla es netamente cubana que se cultiva en Centro y Sudamérica”, explicó.
López produce en su fábrica más de 200,000 habaneros al año y contrata a “torcedores” o tabaqueros; artesanos especialistas en confeccionar los habanos.
Tradición:
Según cuenta, sus puros se fabrican con los mismos métodos que se hacían en la Cuba de antaño y no como se hace ahora en el mercado actual que le ha puesto mucho énfasis en tener una mayor producción pero de menor calidad.
“Uno de ellos es el llamado ‘ligero’, que sirve para darle fortaleza, otro que se llama ‘viso’ que es para darle sabor y aroma, y otro que es seco, que ese sí se usa para que el tabaco se mantenga prendido, para que ‘queme’ y no se apague”, añadió.
Otra de las “ligas” sirve para envolver esas tres clases de hojas y cuando están listos van a parar a moldes de madera y se prensan por más de una hora. Este proceso artesanal concluye con una clase de hoja llamada “capa”.
La textura de cada tabaco, según cuenta López, depende de la cantidad de “ligero” que se le agregue a los habaneros pero advierte que siempre se usa el mismo tabaco del mismo país de procedencia “para mantener las recetas”.
Proceso:
López adquiere las hojas de varias partes de Latinoamérica como Colombia, Perú, Honduras y otros, pero la mejor “capa” es en estos momentos y desde hace varios años el que se importa de los valles de Ecuador que crece de semilla cubana.
Las “capas” también son de diferentes clases, desde el “claro” que es más suave hasta el “natural” y otro que es más oscuro que los demás, siendo el más fuerte.
La clave, según López, radica en siempre usar la misma cantidad de tabaco en el proceso de “ligado” pero también sucede que a veces es difícil mantener el mismo material porque un producto puede escasear en un momento dado del año o simplemente por motivos ajenos en el proceso de importación.
“Entonces, si no tenemos ese material, esa mezcla no se hace”, comparte López, quien insiste en que fumar tabaco es un estilo de vida que se produce en grandes cantidades en centro y Sudamérica pero que se consume con demasía en Estados Unidos.
En la tienda de López casi siempre hay dos “torcedores” sentados en una mesa de madera que utilizan “chavetas” (cuchillas), una guillotina, un pomo de goma vegetal y un cepo, que mide el diámetro, para fabricar cigarros.
miércoles, 9 de enero de 2013
Decana de la Universidad del Pacífico criticó restricciones a la publicidad del tabaco
Fuente: http://www.cooperativa.cl
La decana de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad del Pacífico, Mariela Osorio, criticó este martes en Cooperativa las nuevas restricciones a la publicidad que impone la recientemente aprobada Ley Antitabaco, que -a su juicio- afectan la "libertad de elección" de los consumidores.
"No hay ningún cuestionamiento al sentido de la ley en términos de la protección de la salud de nosotros, todos los chilenos. El cuestionamiento pasa por algo muy simple: la venta de cigarrillos no es ilegal, y al no ser ilegal, su consumo tampoco lo es. Por lo tanto, hay una restricción en términos de la libertad de escoger que tiene una persona para fumar o no fumar" si no puede acceder a información, argumentó Osorio.
"Estamos siendo afectados en un punto importante de los derechos del consumidores, que es a la información en relación al uso que le tenemos que dar al producto y la forma en que lo vamos a consumir", aseguró la académica a Una Nueva Mañana.
"Con esta ley está prohibida la publicidad en programas en vivo y en todos los sentidos, y eso no me parece bien, porque yo creo que en la medida que las personas sean educadas e informadas se empieza a crear una combinación más equilibrada para que las personas puedan tomar una decisión correcta", consideró.
"La ley la compartimos, pero la información debiera ser más abierta y no restringida", sentenció.
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