lunes, 18 de febrero de 2013

MARK TWAIN:



"Siempre he tenido la regla de no fumar cuando estoy dormido ni de abstenerme de hacerlo cuando estoy despierto. Para que otros vean que yo también puedo moderarme."

martes, 12 de febrero de 2013

Fumar Habanos.



Seleccionar el habano a fumar parte del reconocimiento físico a la vista, al tacto y al olfato.

Su color debe ser equilibrado en toda su longitud. En el vitolario de Habanos S.A. se reconocen ocho colores y sesenta y cuatro matices, los cuales cubren desde el color verde o candela hasta el color carmelita oscuro o maduro.

Palparlo entre nuestro índice y pulgar desde la boquilla hasta su final aporta información sobre su construcción interna. No deben existir lugares blandos, ni zonas duras, pues eso de debe a un mal acomodo de las hojas que lo conforman cuando fue torcido.

Olerlo antes del corte y el encendido, permitirá definir si será un habano potente e intenso como un Partagás, o floral y aromático como un Hoyo de Monterrey. Es evidente que por la anilla que le ciñe y la fecha en el fondo exterior de la caja esto quedaría muy claro, pero no siempre se fuma de una caja en específico y con anillas; sobre todo si esto se hace en un círculo de amigos que los hayan comprado sin anillar. Suele suceder con las compras realizadas en estancos y casas de habano donde radican torcedores para la elaboración de los cigarros de la casa.

Cortar un habano recaba de aceros bien asentados, hace tiempo que no se recomienda cortarlo con un mordisco o perforarlo con la uña del dedo meñique. El corte debe ser limpio. Para los cigarros parejos el corte se realizará a no más de tres milímetros de su cabeza y para los cigarros figurados a no más de cinco milímetros de ésta. Hay fumadores que prefieren cortarlo en diagonal – sobre todo en cigarros figurados-; otros por su parte lo hacen en un lateral separado de su cabeza, de esta forma lo mantienen en la boca por mucho tiempo sin riesgo de que la saliva humedezca la tripa y el habano deje de tirar. Este corte era habitual entre viejos torcedores de cigarros.

Humedecer ligeramente con los labios la cabeza del cigarro no es una mala práctica antes de cortar, sobre todo si son cigarros algo secos que pueden fractura su capa bajo la presión del acero.

Nada parecido con sumergir la cabeza del cigarro luego del corte en licores o espirituosos. Esto por una parte entorpecerá la salida de los humos de la combustión y la entrada de aire fresco desde nuestra boca hacia el cigarro y por la otra, transferirá a nuestro paladar sabores herbáceos y astringentes provenientes de compuestos orgánicos que conforman las hojas y que son solubles en extractos hidroalcohólicos; muchos de ellos nada agradables.

Dedique tiempo a encender el habano, ya sea con mechero de butano, soplete de varias bocas, cerillas de cedro o cedrillos proveniente de las entrecamadas de las cajas. No es un acto violento y debe ser seguido continuamente por nuestra vista para evitar chamuscar la capa.

Ayude el encendido con el aire circundante gracias a movimientos rápidos circulares de la mano que sostiene el cigarro sobre la muñeca. Encender el habano sostenido en la boca induce al riesgo de que el encendido no sea parejo y por ende que el cigarro queme mal.

No pegue la llama al habano, manténgala cercana a éste y rótelo sobre su eje de forma tal que el fuego ataque lentamente desde el centro del cigarro hasta su periferia. Un buen encendido puede tardar más de un minuto. Sople la superficie para verificar si el encendido fue correcto y sólo después de ello disfrute de su primera bocanada.

El habano se regocija con que le mantengan sostenido en la mano; entre el índice y el pulgar, descansando ligeramente sobre el dedo del medio. Puede sostenerse también entre el índice y el pulgar sin más apoyo, aunque no sea tan elegante.

Fumar un habano recaba de tiempo, es acicate para el reposo del alma, no necesita de movimientos bruscos.

Muchos fumadores suelen sostenerlo apuntando hacia ellos el cono de combustión y rotándolo lentamente sobre su eje. Esta operación les permite verificar que su cigarro queme parejo de forma natural o que puedan ayudarlo, humedeciendo ligeramente la capa fresca de la zona más adelantada del frente de combustión con la punta del dedo índice y así obtener un frente de combustión parejo en todo el diámetro.
De no rotarlo sobre su eje, la salida de los gases de combustión resecará al cigarro en la zona superior acelerando su combustión, lo que ocasiona una desigualdad con la zona inferior. Esto sucede también cuando lo olvidamos sobre un soporte externo o un cenicero.

La ceniza es parte del habano, informa sobre la calidad de su confección, la calidad del almacenamiento y la edad habano. No es una ofensa que la misma caiga sobre la mesa o el tapete debido a un movimiento no calculado en la manipulación del cigarro. Retírela con cuidado

La ceniza está compuesta por oxihidróxidos metálicos cerámicos y muy porosos que ayudan al calentamiento del aire que participa en la pirolisis. Esta es caliente por lo que al enfriarse tomará agua del ambiente y aumentará su peso, por ello se desprende del cigarro. Si no está aún seguro de poderla manejar, cuando la ceniza se acerque a los dos centímetros de longitud tome la precaución de golpear con ligereza sobre el habano para depositarla en el cenicero, nunca presione al cigarro sobre el fondo del cenicero.

Se puede reencender el habano cuando se apague, solo elimine suavemente la ceniza. Dedique nuevamente tiempo para esta operación y sople para aumentar la temperatura del encendido.

Al terminar de fumar colóquelo sobre el cenicero y deje que descanse con dignidad, ya el cigarro le transfirió todos sus secretos.Pero cada cigarro en dependencia de su edad debe ser fumado diferente, esto es de importancia para el fumador.

Fuente: http://www.laguarida.com 

sábado, 9 de febrero de 2013

Se publicó Ley de Tabaco que entra en vigencia en marzo.




El viernes 8 de Febrero se publicó en el Diario Oficial la Ley de Tabaco 20.660 que había sido aprobada en la Cámara por amplia mayoría a principios de enero y que entrará en vigencia el 1 de marzo.

Con esto se reemplazará a la actual legislación, modificando la Ley 19.419, en materia de ambientes libres de humo de tabaco.


Las restricciones de la Ley Antitabaco:


La modificación a la Ley Antitabaco regula los ambientes libres de humo de tabaco, estableciendo varias restricciones a quienes lo consumen y a los locales donde, hasta ahora, los acogen.

El proyecto prohíbe el consumo de tabaco en espacios públicos cerrados como pubs, restaurantes, galerías, discotecas, teatros, cines y casinos de juego.

El Congreso definió como espacio interior o cerrado, aquel cubierto por un techo o cerrado entre una o más paredes o muros, independiente del material utilizado, de la existencia de puertas o ventanas y de que la estructura sea permanente o temporal.

Tampoco se podrá fumar en tribunas y otras localidades destinadas al público en recintos deportivos como estadios y gimnasios, salvo en los lugares especialmente habilitados que podrán tener estos lugares. Esta prohibición también se extiende a la cancha y al perímetro conformado por las aposentadurías.

Los establecimientos de salud públicos y privados y las dependencias de órganos del Estado deberán habilitar en los patios o espacios al aire libre lugares especiales para fumadores.

Restricción en los medios:


Esta ley prohíbe la aparición de personas fumando o señalando características favorables al consumo del tabaco en programas transmitidos en vivo, por televisión o radio, en horario para menores.

Además restringe la publicidad en señales internacionales de los medios de comunicación chilenos y en sitios de Internet con dominio "punto cl".

Obligaciones a la tabacaleras:


La nueva legislación obliga a las compañías tabacaleras a informar anualmente al Ministerio de Salud el detalle de las donaciones efectuadas, así como los gastos en que incurran en virtud de convenios con instituciones públicas, organizaciones deportivas, comunitarias, entidades académicas, culturales y organizaciones no gubernamentales.

Asimismo, se les exigirá a las empresas a informar sobre sus constituyentes y los aditivos que incorporan en sus productos, en calidad y cantidad, así como las sustancias utilizadas para el tratamiento del tabaco. Prohíbe la comercialización de los que no hayan sido previamente informados al Ministerio de Salud.

El decreto faculta al Ministerio para prohibir el uso de aditivos y sustancias que se incorporen al tabaco en el proceso de fabricación, cuando tales aditivos y sustancias aumenten los niveles de adicción, daño o riesgo en los consumidores, y establecer los límites máximos permitidos de las sustancias contenidos en los cigarrillos.

Finalmente, la ley dictamina que los envases de cigarrillos deberán expresar clara y visiblemente en una de sus caras laterales los principales componentes del producto.

Fuente: http://www.cooperativa.cl


miércoles, 6 de febrero de 2013

Los fumadores pueden ser buenos donadores de pulmones.



En un nuevo estudio se descubrió que algunos donadores que fumaron más de una cajetilla de cigarrillos al día durante más de 20 años fueron buenos candidatos a donadores para un trasplante doble de pulmón.
El estudio se presentó en la reunión anual de la Sociedad de Cirujanos de Tórax, que se llevó a cabo el mes pasado.
Los autores del estudio evaluaron 5,900 trasplantes dobles de pulmón en adultos efectuados entre 2005 y 2011 y registrados en la base de datos de la Red Unida para la Donación de Órganos (UNOS, por sus siglas en inglés), el sistema nacional de Estados Unidos que gestiona los trasplantes de órganos. Los fumadores empedernidos conforman el 13% —766 en total— de los trasplantes dobles de pulmón que se estudiaron.
Los investigadores descubrieron que los pacientes que recibieron los pulmones de los fumadores tenían tasas de sobrevivencia a corto y mediano plazo similares a los de quienes recibieron pulmones de personas que no fumaban tanto.
Los pacientes que recibieron los pulmones de los fumadores empedernidos tendían a permanecer en el hospital durante unos cuantos días más para su recuperación. Sin embargo, durante un periodo de dos años, los investigadores descubrieron que la función pulmonar y la tasa de mortalidad de quienes habían recibido los pulmones de donadores que fumaban mucho eran similares a las de quienes recibieron pulmones más sanos.
Conforme crece la cantidad de personas que requieren de un trasplante doble de pulmón, los médicos se han visto en la necesidad de extender el grupo de donadores. “Históricamente se excluía a estos donadores. En general se les consideraba menos que ideales”, dijo Sharven Taghavi, autor principal del estudio y residente de cirugía en la Universidad Temple.
“Algunos pacientes están en una situación desesperada. Pueden no tener tiempo para esperar, así que usan los pulmones que hay disponibles”, explicó.
Marie Budev es directora del programa de trasplantes de corazón y pulmón de la Clínica Cleveland. Budev, quien no intervino en el estudio, dijo que no le sorprendieron los resultados. “En la práctica estamos tratando de equilibrar dos cosas: la supervivencia de nuestros pacientes y el mantenimiento de una base de donadores”.
Debido a la relación que existe entre el consumo del cigarro y el cáncer de pulmón, se debe examinar cuidadosamente a los donadores de pulmones, dijeron Taghavi y Yoshida Toyoda, otro de los autores del estudio. “Recomendamos hacer una tomografía computarizada para buscar tumores y enfisema, además de las pruebas de rutina como gases en sangre, una broncoscopía y una inspección visual", dijo Toyoda.
Aunque los resultados parecen prometedores, se necesita hacer un seguimiento adicional para ver si hay diferencias en los resultados a largo plazo, dijo Tagahvi.
Además, puso énfasis en la importancia de informar al paciente y a sus familiares acerca de las circunstancias que rodean a los pulmones. Como lo explicó Toyoda, “necesitamos hablar con los posibles receptores acerca del mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón y obtener un consentimiento informado sobre el historial de tabaquismo grave en específico.
Budev explicó que de otra forma el 13% de las personas del estudio que recibieron pulmones de fumadores empedernidos podrían no haber recibido los pulmones.

Fuente: http://mexico.cnn.com/

viernes, 1 de febrero de 2013

Plantas de tabaco gigantes que permanecen «jóvenes para siempre»



La vida de la planta del tabaco es corta, pues crece durante tres o cuatro meses hasta que florece y muere. Su tamaño también es pequeño, alcanzando sólo un metro y medio o dos. 

Ahora, investigadores del Instituto Fraunhofer de Biología Molecular y Ecología Aplicada (IME) de Münster (Alemania) han ubicado la fuente de la juventud de la planta, lo cual implica que pueden mantenerla «joven para siempre». Los investigadores de Münster descubrieron un interruptor genético capaz de evitar que las plantas florezcan. De esta forma también se evita que la planta pase a la fase de senescencia en la que se detiene el crecimiento. «La primera de nuestras plantas de tabaco ya posee casi ocho años pero sigue creciendo sin parar», afirmó el profesor Dirk Prüfer, director del Departamento de Genómica Funcional y Aplicada del IME. «A pesar de que la podamos con frecuencia, ya ha alcanzado seis metros y medio de altura. Si contásemos con un invernadero más grande probablemente sería incluso más alta. Su tallo ya ha alcanzado diez centímetros de diámetro.» Normalmente las hojas de las plantas de tabaco, que nacen del tallo, amarillean con rapidez y se caen, pero las hojas de la planta del IME permanecen sanas y verdes. Por esta razón los científicos del proyecto han llamado a su planta «joven para siempre». 

Pero, ¿qué es lo que hacen estos científicos para otorgar a las plantas una juventud eterna y permitirles crecer sin límites? «Modificamos la expresión de un gen, o mejor dicho, la información que contiene, para que el florecimiento de la planta se retrase», explicó el profesor Prüfer. Los investigadores insertaron de nuevo el gen en la planta mediante una bacteria. Esta bacteria funciona como un «transbordador» para el gen modificado. 

El principio empleado podría utilizarse con otros tipos de planta y el equipo trabaja ahora con plantas de papa para una empresa química de Japón. Su objetivo es lograr cultivos que produzcan una cantidad mayor de biomasa, y en el caso de la papa que produzcan mucho más almidón. «Para asegurar el suministro de alimentos y materias primas de origen vegetal, la producción por hectárea debería duplicarse para 2050, según afirman desde el Consejo Alemán de Bioeconomía. Esta tecnología nueva nos acerca en gran medida a este objetivo», reconoció el profesor Prüfer. «No obstante, nuestro método solo dará resultados siempre y cuando las flores de la planta no resulten relevantes en el proceso de producción, como es el caso de la remolacha azucarera. Utilizar la técnica en la colza no tendría sentido.» 

Si se evita la floración tampoco se producen semillas o polen y por lo tanto las plantas no se reproducen ni pueden extenderse por un ecosistema de forma incontrolada. 

De cara al futuro, el objetivo se sitúa en desactivar los límites de crecimiento de las plantas mediante mutagénesis química, o lo que es lo mismo, mediante el empleo de técnicas de cultivo normales. Este proceso implica el empleo de aditivos químicos que modifiquen la secuencia de ADN de la semilla. 

La ventaja que ofrece este sistema es que las plantas cultivadas de este modo no se considerarían transgénicas sino cultivadas mediante técnicas estándar. «No obstante, para lograrlo, aún es necesario conocer mejor el mecanismo de desregulación génica», afirmó el profesor Prüfer, quien confía en comenzar con el cultivo experimental el año que viene. Sus resultados podrían lograr además que el resto de plantas crezcan por encima de lo normal.

Fuente: http://cordis.europa.eu

martes, 29 de enero de 2013

Los mayas fumaban tabaco.




Analizando los residuos químicos presentes en un antiguo recipiente maya de más de 1300 años de antigüedad, científicos del Centro de Biotecnología y Estudios Interdisciplinarios (CCIE) en el Politécnico Rensselaer (EE UU) demostraron, sin lugar a dudas, que los miembros de esta civilización precolombina ya consumían tabaco. 

La vasija estudiada mide unos 6,5 centímetros de diámetro y muestra en su exterior jeroglíficos mayas que se pueden traducir como "la casa de su tabaco". El recipiente, que forma parte de la Colección Kislak albergada en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, se fabricó alrededor del año 700 después de Cristo en la región de la Cuenca del Mirador, en México. El interior del recipiente -que no había sido limpiado- fue analizado con dos técnicas de química analítica: la cromatografía de gases por espectrometría de masas (CG-EM) y la cromatografía líquida de espectrometría de masas (LCMS). 

Fuente: http://www.muyinteresante.es

lunes, 21 de enero de 2013

Tabaco hecho en Houston con sabor cubano.




Un grupo de hispanos en el sur de Texas comercializa la producción de tabacos cubanos hechos a mano cuyo consumo se ha popularizado gracias a un proceso de fabricación ancestral que se mantiene en EE.UU.

Manny López, originario de La Habana (Cuba), inauguró hace más de seis años en Little League (al sur de Houston, Texas) una pequeña fábrica llamada “El Cubano Cigars” donde confecciona y vende cigarros de diversos tipos de hojas importadas provenientes de varios países de Latinoamérica. “Aunque no se importa el tabaco de Cuba porque está prohibido por el embargo que existe de EE.UU a la Isla, la semilla es netamente cubana que se cultiva en Centro y Sudamérica”, explicó.

López produce en su fábrica más de 200,000 habaneros al año y contrata a “torcedores” o tabaqueros; artesanos especialistas en confeccionar los habanos.

Tradición:

Según cuenta, sus puros se fabrican con los mismos métodos que se hacían en la Cuba de antaño y no como se hace ahora en el mercado actual que le ha puesto mucho énfasis en tener una mayor producción pero de menor calidad.

“Uno de ellos es el llamado ‘ligero’, que sirve para darle fortaleza, otro que se llama ‘viso’ que es para darle sabor y aroma, y otro que es seco, que ese sí se usa para que el tabaco se mantenga prendido, para que ‘queme’ y no se apague”, añadió.

Otra de las “ligas” sirve para envolver esas tres clases de hojas y cuando están listos van a parar a moldes de madera y se prensan por más de una hora. Este proceso artesanal concluye con una clase de hoja llamada “capa”.

La textura de cada tabaco, según cuenta López, depende de la cantidad de “ligero” que se le agregue a los habaneros pero advierte que siempre se usa el mismo tabaco del mismo país de procedencia “para mantener las recetas”.

Proceso:

López adquiere las hojas de varias partes de Latinoamérica como Colombia, Perú, Honduras y otros, pero la mejor “capa” es en estos momentos y desde hace varios años el que se importa de los valles de Ecuador que crece de semilla cubana.

Las “capas” también son de diferentes clases, desde el “claro” que es más suave hasta el “natural” y otro que es más oscuro que los demás, siendo el más fuerte.

La clave, según López, radica en siempre usar la misma cantidad de tabaco en el proceso de “ligado” pero también sucede que a veces es difícil mantener el mismo material porque un producto puede escasear en un momento dado del año o simplemente por motivos ajenos en el proceso de importación.

“Entonces, si no tenemos ese material, esa mezcla no se hace”, comparte López, quien insiste en que fumar tabaco es un estilo de vida que se produce en grandes cantidades en centro y Sudamérica pero que se consume con demasía en Estados Unidos.

En la tienda de López casi siempre hay dos “torcedores” sentados en una mesa de madera que utilizan “chavetas” (cuchillas), una guillotina, un pomo de goma vegetal y un cepo, que mide el diámetro, para fabricar cigarros.